Debemos
proveer una gerencia competente, y su gestión
debe ser justa y ética.
Estamos comprometidos con las comunidades en que
vivimos y trabajamos, al igual que con la comunidad
internacional.
Debemos ser buenos ciudadanos, apoyar obras de
bien comun y de caridad y hacernos cargo de nuestra
justa porción de impuestos.
Debemos fomentar proyectos de mejoras cívicas,
de salud y de educación.
Debemos conservar en buen estado los bienes que
tenemos el privilegio de utilizar, protegiendo
el medio ambiente y los recursos naturales.
Nuestro último compromiso lo constituyen
nuestros accionistas.
Los negocios deben generar una ganacia sólida.
Debemos experimentar con nuevas ideas, dar curso
a la investigación, desarrollar programas
innovadores y pagar por los errores.
Debemos adquirir nuevos equipos, proporcionar
nuevas instalaciones y lanzar al mercado nuevos
productos.
Deben crearse reservas para ser utilizadas en
tiempos adversos.
Cuando obremos de acuerdo con estos principios,
los accionistas recibirán justos dividendos.
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